miércoles, 25 de noviembre de 2015

Introducción a los géneros literarios

          La teoría literaria como ciencia nueva y moderna se ha desarrollado bajo una serie de conceptos y preceptos, mejor entendidas como categorías que son las que se manejan para esquematizar mejor el sistema en el cual se trata de mover la literatura.
          En este sentido, el término género es una categoría de amplio estudio dentro de la ciencia literaria debido a que las propias exigencias de una sistematización del corpus literario existente requieren de una organización de todas estas obras, agrupándolas por una serie de características que prevalezcan sobre la individualidad textual. Es precisamente éste el caso que vuelve tan complicado la categoría de género, puesto que las diferentes organizaciones en las cuales se ha tratado de mover esta sistematización han caído en vacíos inabarcables hasta ahora.
 “Introducción a los estudios literarios”:
          “La creación literaria es siempre exteriorización duradera de la belleza por medio de la palabra. Pero dentro de esta esencial unidad de carácter ofrece variedades que depende de diversos factores: en primer lugar, el autor se propone unas veces un fin exclusiva o predominantemente estético, mientras que en otras ocasiones la belleza está al servicio de fines prácticos o docentes; además, se pueden referir hechos, bien sean reales, bien imaginarios; presentarlos como acción que se desarrolla ante los ojos de un público; o dar expansión a lo que se siente y piensa. En segundo término el medio expresivo empleado –prosa o verso, exposición, narración o acción representable- tiene exigencias y técnica propias. Finalmente, la costumbre heredada, la tradición, ha ido fijando los distintos tipos de obras o géneros literarios”(Rafael Lapesa: 1980)

          De esta manera las diferentes perspectivas han hecho ver que la categoría género es estudiada de diversas formas llegando a definirla de manera distinta. Pero muchas de estas definiciones perspectivisadas comparten algunos rasgos afines, aún se está lejos de materializar concretamente un concepto exacto para esta categoría.
Antecedentes históricos:

Los géneros literarios no son, en realidad, más que una clasificación de las obras literarias que se hizo en la Antigüedad  y que se ha consolidado a través de la tradición. En el siglo IV a.C., Aristóteles en su Poética (335 a.C.), desarrolla una división de las obras literarias según la diferencia entre medios, objeto y modo de la imitación. Quedaban así consagradas la lírica, la épica y el drama como los principales géneros literarios.
Posteriormente se escribieron otras obras en las que igualmente se daba una clasificación de los textos literarios, pero siempre siguiendo los pasos aristotélicos. Así Horacio escribió su epístola a los pisones (13 a.C.), también conocida como arte poética, y Longino su tratado sobre lo sublime, sin grandes variaciones con respecto al modelo del pensador griego. En realidad, toda la teoría de los géneros elaborada en Occidente hasta fechas recientes no es más que una larga glosa de la Poética de Aristóteles.

          Durante siglos, estos fueron los textos fundamentales para la crítica literaria, sin considerables cambios con respecto a las primeras formulaciones de la Antigüedad. Hay que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una nueva obra que adapte los preceptos clásicos a la realidad literaria de su época. Y fue el filósofo alemán Hegel (1832) quien hizo una redefinición de la tríada genérica aristotélica, dividiendo las obras literarias según una clasificación dialéctica de los modos de representación literaria de la realidad: subjetiva (tesis lírica), objetiva (antítesis épica) y mixta (síntesis dramática).
Pero, por diversas razones ha seguido siendo la teoría de los géneros de Aristóteles la comúnmente aceptada como válida por toda la crítica literaria hasta nuestros días, a pesar de varios intentos de redefinición de los géneros que no han llegado a tener la suficiente acogida entre el sector crítico y académico.La teoría clásica, a pesar de sus múltiples limitaciones, no debe ser anulada.
        “El conocimiento del sistema de géneros, y no su ignorancia, estimula a superar o modificar los modelos o esquemas tradicionales. Sólo el conocimiento de lo que existe en determinado campo de la técnica permite transformar la realidad. No se puede avanzar en un campo que se desconoce. El estudio de los modelos de géneros del pasado es el mejor instrumento para progresar en la experimentación renovadora del discurso... No se puede innovar si se ignora lo que se ha hecho antes en la materia objeto de estudio”. (José María Casasús 1991: 92)
          Se piensa en un replanteamiento de la teoría de los géneros para adaptarla a las nuevas realidades que van surgiendo o, como en el caso de la literatura de viajes, de esas realidades que, por unas u otras razones, no han sido consideradas con la debida apreciación. 

          Los géneros literarios al igual que el arte, se van constantemente renovando; es decir, se van actualizando a través del tiempo,  mediante la cultura que va adquiriendo el lector.